Sin horario ni ocasión especial
Cuando sea. HODOS no tiene horario ni ocasión especial: es electrolitos en stick para mezclar con 500ml de agua y seguir con lo que estabas haciendo — o con lo que dejaste de hacer. Antes, durante o después de entrenar, en medio del laburo, arriba de un micro o después de una noche que se te fue de las manos. No hay excusa que HODOS no aguante. Elegís tu sabor, lo disolvés y listo: hidratación real, sin vueltas.
Antes de entrenar
Cargá pilas antes de que se te acabe la excusa.
Durante el entreno
A mitad de serie, a mitad de sudor, HODOS no te suelta.
Después de entrenar
Para reponer lo que dejaste tirado en el piso del gym.
En el laburo
Tu arma secreta para no dormirte en la reunión de las 16hs.
Después de la joda
Para después de todo lo que no deberías haber hecho.
Viajando
Vuelos largos, rutas eternas, vos hidratado igual.
Con calor
Cuando el termómetro no perdona, vos tampoco aflojás.
Día a día
Agua, pero mejor.
Cuando el cuerpo te pasa factura
Para los días en que ni vos te aguantás.
Cuando la cabeza no para
La hidratación no es solo para el músculo. También es para la cabeza.
Cuando el estrés te come
No te va a resolver el problema, pero al menos vas a estar hidratado mientras lo pensás.
Antes de rendir
Para la noche antes del examen que dejaste para último momento.
Cómo se toma
Tres pasos. Cero excusas.
Elegí tu sabor
Manzana, Frutos Rojos o Pomelo. O la Surtida, si no te decidís.
Volcá el stick
En 500ml de agua fría. Se disuelve solo.
Tomátelo
Y seguí con tu día. O con lo que quede de él.